Padres unidos, hijos sanos

mama y papa

RESUMEN-RAGS-NUEVO

Por: Carola Pozo Cortez

LA PAREJA ESTABLE

Es importante, hoy en día, hacer ver a los padres la importancia que tiene para los hijos un buen matrimonio o una buena relación.

Sabemos que una de cada tres parejas se separa, es urgente tener claro que aunque ya no exista el matrimonio, si es posible tener una buena relación entre los padres.

Esta es la base para la formación psicológica del niño y va a determinar su patrón de relación con el sexo opuesto.

Los padres son modelos primordiales para los niños y la pareja como “frente unido” va a dar directrices emocionales únicas.

Los niños son grandes observadores y tienen unos radares emocionales sorprendentes. Ellos siempre saben cuando papá y mamá están peleando, aprenden a detectar las señales de peligro, se inquietan ante los mensajes ambiguos y se asustan ante la posibilidad de que un padre le haga daño al otro.

Para ellos es difícil aceptar la exigencia de tolerancia, cuando ven a diario la constante intolerancia entre sus padres

El niño también sabe instintivamente que mamá no esta de acuerdo con papá y aunque no entienda por que sabe que hay discordia. Es importante que los hijos vean que papá y mamá no están siempre de acuerdo, pero que logran hacer compromisos que los benefician a todos.

La manera como los papás manejan sus conflictos van a dejar una huella imborrable en la vida de los hijos. Lo mas seguro es que ellos repitan el patrón que vieron en su hogar, cuando se sientan ante un posible problema.

Es necesario que los hijos vean que papá y mamá hacen un esfuerzo por vivir en armonía y que son tolerantes el uno con el otro. El respeto es otro ingrediente que debe estar siempre presente en la pareja. No gritar y no desautorizarse son requisitos indispensables para que haya una manifestación clara de respeto.

Los niños y los jóvenes saben que una pareja que se respeta mutuamente va a respetar a sus hijos. También saben que la pareja que se trata con afecto y sabe solucionar sus diferencias amigablemente, va a hacer lo mismo con ellos.

Por eso, para cuidar bien de los hijos hay que cuidar de la pareja. Aunque los padres estén separados, pueden tener una relación no tan afectuosa, pero si respetuosa y amable y tener estrategias claras para solucionar problemas. Esta no siempre es una tarea fácil, pero hay que hacer el esfuerzo por amor a los hijos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *